El melodrama electoral

“La manipulación mediática hace más

daño que la bomba atómica, porque

destruye los cerebros”.

Noam Chomsky

Por Dr. Pedro Gonzáles Castro y

Dr. Rutilo Tomás Rea Becerra

El origen de cómo se maneja la información y las elecciones a través de medios televisivos podemos encontrarlo en el periodo de Diaz Ordaz cuando, a raíz de la matanza de Tlatelolco y ante el repudio que ello origino contra la prensa y los noticieros de ese entonces, Azcárraga Milmo asumió el control de la información que transmitía desde el entonces Telesistema Mexicano S.A.

Así pues, ya gozando de manga ancha, en 1970 crea el noticiero “24 Horas”, eficiente medio propagandista y vocero oficial de la presidencia, conducido por Zabludovsky quien durante 28 años modeló el formato de las noticias al tiempo que estableció la simbiosis político-empresarial consolidando monopolios, garantizando la permanencia del PRI en el poder y dando carta de naturalidad a la corrupción; iniciando también la “oligopolización” mexicana.

Bajo este escenario, el emporio televisivo accede al poder total de propaganda y enajenación. No solo tuvo bajo su poder la información y el entretenimiento, también generó patrones de consumo, comportamientos sociales, variantes de lenguaje para determinados grupos sociales. Indudablemente, gozaba de poder para influenciar el comportamiento social y, por supuesto, el manejo fraudulento de la información electoral.

Ello le permitió llevar a cabo un ambicioso proyecto: fabricar un presidente cual galán de telenovela. Indudablemente, ya había antecedentes al respecto, baste recordar que López Portillo nombro a Azcárraga como coordinador de su imagen. Así pues, el melodrama comenzó a formar parte de “la política mexicana” y desde entonces es un recurso que algunos gobernadores no han desdeñado.

Todavía es reciente en nuestra memoria que, en víspera de las elecciones presidenciales de 2012, en su carácter de medio de comunicación hegemónico, la televisión mexicana tuvo un protagonismo preponderante al activar mecanismos mediáticos con la finalidad de posicionar candidaturas en el imaginario colectivo a través de la llamada “democracia de audiencias”. Proceso mediante el cual, según Bernard Manin (1992), se pretende colocar en primer plano la figura del “líder”, obligando al electorado a votar por él y no por el partido que, indudablemente, siempre estará presente.

Así entonces, resulta obvio que la “democracia de audiencia” y melodrama político se han perfilado como estrategias a explotar en las ya próximas elecciones intermedias. Muchos ya han iniciado el camino desde temprano y, buscando tener los medios de comunicación a su favor, han perfilado su imagen en base al dispendio otorgado a medios de comunicación de alcance nacional y a calificadoras como Fich and Ratings, Moody’s Corporation y HR Ratings, además también de tejer alianzas con los grupos neoliberales del país.

Entre los actores que buscan sus cinco minutos de fama, se encuentra la autonombrada “Alianza federalista” de la cual se destaca el actual gobernador de Jalisco quien, teniendo como escenario el constante enfrentamiento con la figura de AMLO, no ha perdido ocasión para que constantemente los reflectores estén sobre su persona cuidando, quirúrgicamente, desenfocar todos lo relacionado con la crisis por la que atraviesa el “reino agavero”.

Haciendo un recuerdo de las incongruencias del gobierno de Alfaro, encontramos que, ante la crisis pandémica, cerro las escuelas una semana antes, obligo al confinamiento quince días antes de la fecha indicada por el ejecutivo federal y poco después, con bombo y platillo anuncio el regreso a la actividad económica, decisión que solo dio cuenta de una patente incapacidad para establecer estrategias acertadas. En su actuar iracundo y arrebatado nos ha arrastrado a una debacle económica.

Dijo en aquel entonces: “…Es un llamado sustentado en evidencia científica, no en ocurrencias o corazonadas. Es un llamado que busca evitar el escenario de la cuarentena obligatoria, de medidas radicales por no actuar a tiempo…”. Estamos por cumplir un año y los indicadores de salud y bienestar siguen incrementándose de manera negativa.

El melodrama político que vivimos sigue alimentándose de historias llenas de enredos e intrigas engarzadas desde los “sótanos de poder”, matizado de tintes fascistoides que condenan la alteridad y establece como piedra angular de su actuar político. A ultimas fechas hemos sido testigos de spots publicitarios en donde los partidos neoliberales se erigen como aquellos salvadores siempre ha esperado el pueblo.

Nada mas falso y aberrante. Lobos vestidos de oveja, aliados a los grupos oligárquicos que solo buscan recuperar sus privilegios a través de un proceso osmótico de restauración autoritaria. La ruta es clara, esto es una revolución y el enemigo no será piadoso, así que “Para atrás, ni para agarrar vuelo”.


SI TE AGRADA ESTE PROYECTO AYÚDANOS A MANTENERLO Y CRECER, DONA A LA TARJETA OXXO 4766 8416 4653 8598

NUESTRO AGRADECIMIENTO.


 
Comparte este artículo

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *