Emma Coronel y El Chapo Guzmán

Por Sergio Mejía Cano

Comentan algunas personas versadas en leyes penales, que una persona no puede ser acusada de cómplice si sabe que alguno o varios de sus familiares se dedican a la delincuencia o si cometieron algún hecho ilícito, porque nadie está obligado a acusar a su propia familia, al menos que así lo decida.

Sin embargo, en nuestro país y en otras partes del mundo, se ha hecho cotidiano apresar a familiares de personajes señalados como delincuentes, asesinos o malhechores de cualquier índole.

Se ha documentado que se ha llegado a detener a hijas, hijos, tíos, tías y hasta madres y padres de supuestos malandrines, tan solo por el hecho de ser familiares cercanos; claro que con la debida acusación para justificar la detención, tachándolos de estar involucrados en los ilícitos de quienes son señalados como delincuentes.

La captura de la señora Emma Coronel Aispuro, de quien se dice es esposa del señor Joaquín Guzmán Loera, alias El Chapo, en los Estados Unidos de Norteamérica (EUN), pareciera ser más bien más ruido que veracidad, debido al porqué de su detención después de tanto tiempo que ya estaba en la mira de las autoridades norteamericanas. Así que por lo mismo, mucha gente se pregunta por qué hasta ahora, si ya tenía tiempo siendo investigada.

Además, si la señora Coronel Aispuro, es quien se dice que es, ¿sería tan ingenua de andar en los EUN tan campante a sabiendas de que podría ser capturada en cualquier momento? Porque se supone que si es la esposa de El Chapo, desde luego que debería de tener sus contactos de información veraz y precisa de si la podrían capturar o no. Porque si ella se sentía con la seguridad de andar yendo y viniendo entre ese país y el nuestro, por eso lo hacía, porque confiaba en sus informantes de que ella no corría peligro alguno de ser apresada por las autoridades gringas, lo que podría indicar que no se sentía con culpa alguna.

¿Y por qué las autoridades de los EUN esperaron para capturarla hasta que estuviera en suelo gabacho? Si ya tenían el pollito bien armado en contra de ella, ¿por qué no avisaron a las autoridades mexicanas para que la capturaran aquí en México?

De hecho, esto es una anomalía más entre los dos países involucrados; los EUN por entrometidos y prepotentes para llevar a juicio a supuestos delincuentes mexicanos, aunque no hayan cometido ningún hecho delictuoso en suelo norteamericano. Y México por la sumisión que ha mostrado ante los gringos de entregarles a ciudadanos mexicanos para ser juzgados allende el río Bravo.

Porque se entiende que El Chapo jamás delinquió dentro de los EUN, y posiblemente varios de los que ahora están juzgados y sentenciados en el vecino país del norte, claro que con sus claras excepciones. Y esto, porque jamás se informó en ningún medio que El Chapo haya andado por las calles de ciudades estadounidenses ofreciendo drogas o matando gente o cometiendo cualquier clase de delito, no, sino que tal vez en muy rara ocasión El Chapo haya salido de territorio mexicano para hacer lo que se dice que hizo.

Que el gobierno mexicano entregue a los EUN ciudadanos mexicanos para ser juzgados allá por supuestamente comercializar drogas hacia ese país, sería tanto como si uno de nuestros hijos le vendiera drogas al hijo de un vecino, y este vecino al darse cuenta nos dijera que le entregáramos a nuestro hijo para castigarlo por venderle substancias tóxicas a su hijo a través de la ventana, la puerta o el cancel de su casa, siendo que nuestro hijo jamás se metió a la casa del vecino a venderle a su hijo esas drogas. En todo caso, el vecino nos tendría que dar la queja, pero si nadie de la casa está incómodo con el actuar de nuestro hijo, pues tal vez nada más llamarle la atención de que ni voltee a ver al hijo del vecino y mucho menos que le venda algo.

Y a propósito de El Chapo. En lo personal no se me quita la idea de que este actual Chapo no es el original, aquel al que presentaron los medios ofreciendo una entrevista de prensa en un patio del penal de Puente Grande en un día lluvioso, cuando fue capturado por primera vez. ¿Por qué a este chapo no se le ha dejado oír su voz como en aquella entrevista? Porque hay medidores de la intensidad de la voz que podrían diferir una voz de la otra, y no faltaría alguien que midiera ambas voces y así dejar de manifiesto que la voz no corresponde a la misma persona.

Se necesitaba a un personaje para tomarlo como parámetro para combatir a la delincuencia de los cárteles de la droga, así que reinventaron a El Chapo.

Sea pues. Vale.

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