Una posible catástrofe anunciada

Por Sergio Mejía Cano

Terrible en verdad el accidente en la línea 12 del Sistema Metropolitano de Transporte (Metro), en la Ciudad de México. Lamentable hecho por el que desde luego las especulaciones al respecto no se hicieron esperar y ni se han detenido, pues ya gran parte de la opinión pública se ha pronunciado señalando las posibles causas y, obviamente, encontrando posibles responsables, como es el caso del actual secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrad Casaubón.

Lo más factible, y es prácticamente el clamor popular, en el que me incluyo, el efecto podría ser la falta de mantenimiento, y por supuesto que no nada más de esta línea, sino de otras tantas, pues es común saber de varias anomalías que se presentan constantemente en el funcionamiento en prácticamente todas las líneas del metro de la Ciudad de México.

Y digo efecto, porque la causa podría venir de más atrás, es decir, de la construcción y por ende, de la compañía constructora, porque no es posible que en tan poco tiempo haya colapsado el material que se venció al paso de un convoy, porque se supone que el material con que se construyó esta vía elevada, debió estar contemplado para soportar y aguantar el paso y el peso de los trenes que circularían por encima, así como las bases y desde luego, posados en un piso extremadamente seguro y firme. Y tener en cuenta que la Ciudad de México está asentada en lo que antes la mayor parte de su territorio fue lago y que además, está considerada esa zona como altamente telúrica.

Así que los factores podrían ser varios y poco relacionados entre sí tanto la construcción, material y zona de riesgo; pero en donde casi se podría afirmar que también entra en cierta forma la corrupción, cosa que podría salir a flote ahora que se lleve a cabo un peritaje que, se dice, será imparcial y transparente; y esto porque podría salir a la luz, como casi siempre sucede, que el material usado no era el correspondiente, ya que existe la posibilidad de que las varillas que refuerzan el armado de concreto sea de menor calibre que el requerido y de menor calidad a la que se necesitaba para darle una fuerza adecuada al cemento con el que se formaron tanto bases como terraplenes y trabes que, de acuerdo a las imágenes de este accidente, así como un video que circula en las redes sociales, fue una trabe la que se venció al paso del convoy.

Se informa en varios medios y portales de internet, que desde mucho antes de que ocurriera este trágico accidente, hubo voces ciudadanas indicando hasta con imágenes, fallas en la estructura, precisamente de la parte hoy siniestrada, pues se pone énfasis en un marcado desnivel y falta de lineamiento en las juntas. Así que todo esto da de inmediato en pensar en falta de mantenimiento y desde luego, una revisión constante de donde está asentada la vía férrea.

Y también se podría afirmar el uso de un material inadecuado e inapropiado para que durara mínimo 25 o 30 años de uso, porque no es posible que en tan poco tiempo haya cedido al paso de los trenes. Aunque obviamente que habría que tener en cuenta también los temblores constantes que se dan en la Ciudad de México, así como el terreno fangoso que se dice, está asentada gran parte de esta ciudad.

Sin embargo, lo extraño del colapso es que por ejemplo, en las vías férreas en donde circulan los trenes de carga en gran parte de nuestro país, existen puentes con ya casi 200 años de uso continuo, y ahí están sin haber sufrido daños comparables como el que sucedió este lunes 03 de mayo por la noche. ¿Por qué no se han caído los puentes de las vías de los ferrocarriles en nuestro país? Pues precisamente por recibir un mantenimiento adecuado y constante todos los días, y vaya que los trenes que circulan por estos puentes son mucho más pesados que los del metro.

Se le está cargando la mano a Marcelo Ebrad, porque él fue el promotor de esta línea 12, y porque fue una línea muy cuestionada prácticamente desde su inicio y conclusión, y más, porque se suspendió su uso por casi dos años o más, al detectarse serias anomalías en su infraestructura y grado de curvatura en algunos tramos; sin embargo, echarle la culpa a Ebrad Casaubón, sería tanto como si por ejemplo uno le mandara hacer algún trabajo casero a algún albañil, y dicho albañil resulta chafa y mete material malo, pero el trabajo lo presenta aparentemente bien, y al rato se cae ese trabajo, pues obviamente que uno qué culpa podría tener si no se sabe nada de albañilería. Así le pudo haber pasado a Ebrad.

Sea pues. Vale.

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