Justo que se haga un padrón de permisos del transporte urbano

Por Sergio Mejía Cano

Un reclamo que se ha vuelto prácticamente sempiterno, es el que se les otorguen permisos a los conductores del servicio del transporte urbano por contar ya con más de diez años de servicio y que esperan que algún día se les otorgue un permiso o concesión para ser ellos mismos sus propios patrones.

En una nota del periódico Realidades, firmada por Mildra Benítez Robledo, y que apareció el día de ayer lunes, el señor Antonio Ramírez Domínguez, dirigente de los choferes del servicio urbano, da cuenta de que hay choferes que tienen hasta 40 años de servicio y es hora que no se les da el esperado permiso; aunque aclara el señor Ramírez Domínguez que, precisamente son los mismos permisionarios quienes se oponen a la entrega de más permisos, y aclara que porque muchos de estos permisionarios tienen hasta 40 permisos y que ni son de Nayarit, cosa que se le hace injusta debido a que a estos choferes que duran horas sentados frente a un volante, ya son merecedores de un permiso; y espera que la actual administración estatal que está por concluir, no haga lo mismo que las anteriores que repartieron los permisos entre amigos o funcionarios de gobierno.

Y en cuanto a esto, en verdad que es necesario que los permisos del transporte urbano se entreguen entre los mismos trabajadores del volante, y no nada más de camiones, sino también de combis y taxis, desde luego.

Y a propósito de que hay permisionarios con más de un permiso, no sé si sea una leyenda urbana; pero se dice que ha habido políticos y funcionarios que han tenido varias flotillas de vehículos del transporte urbano. Entonces por ahí se debería de empezar, y si bien también se ha dicho que hay muchos intereses de por medio, y más en el transporte urbano de las zonas turísticas, se debería de llevar a cabo un padrón para verificar quién o quiénes son los dueños de la mayoría de los permisos de los vehículos que circulan por el estado de Nayarit dando servicio de transporte público.

Se rumora que un político y dirigente del transporte hoy caído en desgracia y que está calentando cemento en el Penal Federal de El Rincón, tenía o tiene varios permisos de taxis, y hay quien señala que también de combis; y así por el estilo. Pues también se decía de un expresidente municipal que lo fue por dos veces de la capital nayarita, hoy ya fallecido, que tenía muchos permisos de taxis en su haber. Sin embargo, el padrón debería de comenzar por los permisionarios que aún están vivos y determinar así, cuántos permisos tiene cada permisionario, y en caso de que se descubra algún prestanombres, pues que se quede con lo que se dice que es de ese testaferro, pero no más de dos permisos; porque es necesario que no se permita que una persona tenga más de dos concesiones para el transporte urbano, para así, ir depurando el padrón y entregar los permisos sobrantes a esos trabajadores del volante que tienen muchos años esperando un permiso, y todo mundo tranquilo.

Aunque se podría dar el caso de alguna viuda con dos o más hijos, y que el tener más de un permiso signifique su patrimonio familiar, hacer en estos casos una excepción, y si el permisionario fallecido contaba con varios permisos o concesiones, dejar uno para la viuda y otros tantos para los hijos, siempre  y cuando los trabajaran ellos mismos; aunque en el caso de la viuda, sí se le permitiría tener un chofer que le trabajara su vehículo.

Pero por ejemplo, en caso de detectarse que un funcionario tuviera más de tres permisos o varios más y no nada más de camiones, sino de combis y taxis, hacer un estudio de los herederos que pudiera tener y dejarle nada más un permiso por cada uno de sus hijos y su posible viuda. Así  de fácil. Digo, siempre y cuando se quisiera corregir esta anomalía que es un problema de siempre; problema para los trabajadores del volante que esperan un permiso; porque para muchos de los concesionarios y permisionarios “de alcurnia o abolengo”, tal vez no sería problema alguno, sino que al contrario, existiría la posibilidad de que con cada administración que haya pasado, hayan incrementado el número de permisos y concesiones para el transporte urbano.

Así que si se quisiera hacer justicia con los trabajadores del volante, así haya descontentos y protestas de algunos de los concesionarios del transporte urbano, quitárselos a los que tengan más de dos permisos y entregarlos a esos trabajadores del volante que esperan que les haga justicia la Revolución, al menos con un permiso para el sustento diario.

Sea pues. Vale.

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