¿Por qué no se valora el arte en México?

Por Gaby Alvarado

“Sin música, la vida no tendría sentido” y es que verdaderamente así es, la música y, en general, el arte, es la expresión sublime de los seres humanos, es la oportunidad que se tiene para acceder a procesos de humanidad superior, de bondad, de nuestro rescate como especie. No sé si sea coincidencia, pero he conocido a excelentes profesionistas que en común tienen es el que tocan algún instrumento o practican algún tipo de arte.

De acuerdo con Juan Carlos Salvador el arte se puede vivir de diferente manera, el objetivo es aportar al desarrollo de los niños, el arte en la educación hace la diferencia porque a través de ésta es posible desarrollar habilidades sociales  básicas  como aprender a trabajar en equipo, esperar turno, a ser tolerante, desarrolla el oído, la personalidad, si un niño tuviera la oportunidad de tomar una clase de teatro habría aprendido a ser tolerante y más respetuoso, con el arte se desarrolla la identidad cultural y la conciencia de nuestras raíces entre muchos otros beneficios sociales, psicológicos y culturales.

Quiero compartir con ustedes un escrito que encontré en la red de la joven artista Sara Medina Nolasco y quien es autora de las siguientes líneas: “De lo que voy a hablar en esta publicación no es una novedad en Nayarit. ¿Cuántas veces hemos escuchado de la falta de oportunidades y valor para la cultura en nuestro estado? Hace unos meses se formó un grupo a cargo del maestro Rafael Alfredo Almanza Aguilar quien reclutó músicos instrumentistas y cantantes profesionales para la formación tentativa de la Orquesta Sinfónica y Coro del Estado, especialmente para un evento que se realizó el día de hoy que por supuesto no tendría remuneración alguna. Se tuvieron que hacer algunos arreglos musicales para algunos instrumentos y diversas actividades de preparación previa antes de comenzar con los ensayos donde también se integrarían varios grupos de danza, una banda y un mariachi. Más tarde comenzaron los ensayos que fueron de lunes a viernes de 6:00 de la tarde a 9:00 y a veces 10:00 de la noche, la mayoría de las personas invitadas somos personas que trabajamos y tenemos diferentes actividades, tuvimos que adaptar nuestros tiempos para poder asistir a ensayar.

Después de toda una tarde dedicada a la formación de este evento el cansancio se hizo evidente. El día se acercaba y ayer nos citaron a la prueba de sonido, donde nos hicieron esperar más de 3 horas para hacer la prueba, ya que cuando llegamos apenas estaban montando todo. Hoy evidentemente nos hicieron esperar otra vez para que el evento diera inicio. Se realizó el programa conforme al protocolo y al finalizar darían paso a la intervención musical y de danza. Finalizaron los discursos y palabrería, dieron las gracias, se apagó la transmisión en vivo, las personas se empezaron a retirar y quienes no lo hicieron se tomaban fotos y platicaban. Al final tuvimos que tocar encima de muchas voces y personas que no nos ponían atención y de asientos vacíos, las horas invertidas ya no habían valido la pena.

Sigo sin entender entonces cuál fue el motivo de la invitación si lo que querían era música de fondo. No es la primera vez que me pasa, pero hoy me atrevo a hablar porque quien organizaba parecía saber el esfuerzo y tiempo que esto requiere porque lo expresó en uno de esos choros mareadores donde también nos pedía dar lo mejor. Sentí una rabia, vergüenza decepción e indignación, tanta que estuve a punto de bajar del escenario, pero no lo hice por respeto a todos mis compañeros músicos maestros y bailarines.

Con esto me atrevo a hablar por mis compañeros artistas, a partir de ahora no podemos permitir seguir regalando nuestro trabajo, y más a quienes no lo valoran. El nuevo gobierno en el área de cultura entró con el pie izquierdo” El sentir de esta joven es el reflejo de una realidad que existe en un país en donde se encuentra ausente la cultura del respeto, la valoración al arte, a la expresión cultural en todas sus dimensiones ya sea porque se le da más importancia a la francachela, a la salamería, a la simulación, a la práctica del oportunismo en donde sólo importa la apariencia y la salir en la foto porque eso, es “hacer política”.

Es una pena que siendo México un país con una riqueza inconmensurable no se haya podido trascender a pesar de los esfuerzos del ejecutivo federal, duele demasiado porque la nula valoración del arte en nuestro país sino por décadas, es el resultado de que en la actualidad no se valore el arte, haya crisis humanitaria, escaso desarrollo social y cultural, pobreza extrema, asaltos, violencia, feminicidios… estoy plenamente convencida de que el arte puede hacer la diferencia, y en definitiva, se tiene que hacer un esfuerzo para resignificar su importancia en todos los niveles educativos, fundamentalmente en la educación básica y por supuesto, no permitir que se regale el arte, que sea menospreciado, y porque todo trabajo disfrazado de voluntariado es explotación laboral. Infinitas gracias, por leerme, por seguir mis transmisiones a través de Facebook live, todos los lunes en punto de las 8:00 p.m. hora del pacífico. ¡HASTA LA PRÓXIMA! 

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