Entre prestamistas y aseguradoras te veas

Por Sergio Mejía Cano

Parecería increíble que hubiese gente que aplica aquello de que el que nunca ha tenido, que nunca tenga; sin embargo, pareciera ser una realidad muy palpable y que se ha visto más cuando más necesidades económicas tiene más gente, tanto debido a esta pandemia que no tiene para cuando dejarnos en paz y que, por lo mismo, hizo acrecentar la crisis económica que de por sí, antes de que apareciera el mentado coronavirus, ya mucha gente no veía la suya desde hacía tiempo.

Y en sí, sigue habiendo gente sin escrúpulos que se aprovecha de la necesidad de otra para esquilmarla de una u otra forma. Ejemplos podría haber muchos, porque no es gratuito que, cuando se comenzó a agravar más la crisis económica entre gran parte de la población, comenzaron a aparecer casas de empeño sin ton ni son, y ya no se diga de la aparición de las famosas financieras que han hecho presa de mucha gente convirtiéndolos en sus deudores eternos.

Obvio que es bonito y estimulante que, al solicitar un préstamo, recibir dinero contante y sonante en mano; pero el problema viene después en que ese dinero se va como agua entre los dedos sin haberse podido aprovechar tal y como quien pidió el préstamo tenía pensado y, luego ahí vienen los abonos que, por una u otra razón se van atrasando para posteriormente, venga el embargo o líos con otros vividores que compran las deudas y se encargan de cobrar, muchas de las veces hasta con intimidaciones y amagos de hasta quitarles sus escasas pertenencias y si tienen vivienda, también entra en la mira de los acreedores que, como se dijo, en muchos casos ya no son los cobradores originales, sino otras agencias que cuentan con equipos de abogados que se encargan de intimidad a los deudores.

Me llama un jubilado del ferrocarril que reside en Guadalajara, Jalisco, para preguntarme si en la calle no me han abordado mujeres y hombres ofreciéndome préstamos con las mayores facilidades de pago y que de inmediato podría tener a la mano hasta 20 o 30 mil pesos al instante. Y me recomienda que, si se me acerca alguien así, no le haga el juego porque a él se le hizo fácil pedir 5 mil pesos nomás para ver qué, y ya ha pagado como 7 mil pesos y todavía debe, y que no le permiten saldar la deuda porque la política de la casa prestadora no lo permite.

Y desde luego que sí se ven personas que andan en la calle y hasta en los camiones o combis preguntando si uno es pensionado para de inmediato ofrecer un préstamo con las mayores facilidades de pago y sin tantos trámites, pues el único es ser pensionado de IMSS o de ISSSTE y así de fácil. Y de inmediato dan una tarjeta que, en el reverso está escrito a mano un nombre y un número telefónico, por lo regular móvil; y a veces, en el anverso de esa tarjeta la razón social de la casa prestamista.

Pero no nada más a los pensionados o jubilados los andan buscando, pues personas de todas las edades caen en el garlito de solicitar un préstamo económico y tan, tan, te llamabas, a pagar casi de por vida un dinero que nada más las hizo feliz mientras lo recibían en sus manos ese dinero, porque después, a puro llorar al no poder salir de la deuda. He ahí como en postes y paredes se ven papeles colgando y hasta volantes que se reparten, ofreciendo préstamos fáciles e inmediatos y, en muchos de estos casos, esos papeles nada más tienen un número telefónico, sin domicilio ni nada más; aunque algunos también traen el nombre de una persona ya sea varón o mujer con la leyenda: ¡contáctame! La solución a tus problemas económicos la tengo en mis manos. Y ahí va mucha gente, tal vez azuzada por la necesidad apremiante de tener algo de dinero, posiblemente haciendo aquello tan característico de los mexicanos: hacer un hoyo para tapar otro y así sucesivamente.

Y desde luego, también están algunas aseguradoras que, cuando se les reclama algún pago, por lo regular a los beneficiarios de algún tipo de seguro se las hacen tablas poniendo infinidad de trabas para no pagar el seguro.

En la conferencia matutina de ayer jueves 23, un reportero que se identificó como Miguel Velázquez, hizo del conocimiento del presidente Andrés Manuel López Obrador, cómo algunas de las aseguradoras de gastos médicos no cumplen con su cometido, haciendo que la gente que los tiene contratados tengan que desembolsar de inmediato dinero con el que no cuentan en ese momento, y que las aseguradoras se hacen pato nada más dejando colgados de la brocha a los supuestos asegurados, sin querer cubrir los gastos de atención médica.

Sea pues. Vale.

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