Momento en el que el legislador tiene que ver por sus representados

Por Sergio Mejía Cano

Gran polémica ha generado el reclamo del diputado local Luis Enrique Miramontes Vázquez, hacia la presidente municipal Geraldine Ponce, pues tomando como bandera la iniciativa de “Violencia política contra las mujeres por razón de género”, la consejera electoral Alba Zayonara Rodríguez Martínez, señala que Miramontes Vázquez podría ser amonestado, multado o hasta destituido del cargo, y no solo eso, sino según nota del periódico Meridiano, en nota de Oscar Gil, el diputado podría quedar inelegible para otros cargos de elección popular.

Se entiende que ninguna ley o iniciativa secundaria puede estar por encima del mandato constitucional y, si el artículo 61 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, señala que, “Los diputados y senadores son inviolables por las opiniones que manifiesten en el desempeño de sus cargos y jamás podrán ser reconvenidos por ellas. “. Y el día de ayer, en el portal de internet de NNC.MX, aparece la nota firmada por Fernando Ulloa Pérez, que da cuenta de lo dicho en redes sociales por el magistrado Rafael Pérez Cárdenas, y que cita el artículo 30 de la constitución estatal del estado de Nayarit, que señala también que, “Los diputados son inviolables por las opiniones que manifiesten en el desempeño de sus cargos, y jamás podrán ser reconvenidas por ellas.”. Como se ve, dice prácticamente lo mismo que la Carta Magna.

Ahora bien, al parecer todo esto se dio, por el reclamo del diputado local Miramontes Vázquez al decirle a la ahora presidente municipal, de que su decisión de cortar el agua y el drenaje a los ciudadanos que adeuden más de tres meses de pago por el servicio de agua. Así que, no nada más el diputado está en todo su derecho de reclamar, ya que, como representante popular, lo más probable es que haya tomado las quejas ciudadanas de sus representados, por la decisión tomada por la aún flamante alcaldesa de cortar no nada más el flujo del agua potable, sino hasta del drenaje, siendo que nada tiene que ver una cosa con la otra. Claro que tanto el agua como el drenaje son servicios públicos que tiene que atender el Sistema Intermunicipal de Agua Potable y Alcantarillado (SIAPA); pero no porque se deba el agua, se tendrá que cortar hasta el drenaje, con todo lo insalubre que esto conlleva. Porque ya de por sí, con el hecho de reducir el flujo del vital líquido, en estos tiempos de pandemia, en que se insiste el lavado de manos constante y aseo general en sí, ahora sin drenaje, pues entonces qué se podría esperar sin que las heces fecales tengan salida y que por dicho corte la materia fecal se vaya acumulando en una casa hasta que la tubería reviente o salga hasta por el lavabo y las coladeras.

Lo dicho por el artículo 61 constitucional y por ende en el 30 de la Constitución Estatal en Nayarit, deviene por el asesinato del senador chiapaneco Belisario Domínguez, por sus discursos en tribuna en contra del usurpador Victoriano Huerta y, precisamente se entiende que, las acciones de los legisladores, entre otras cosas, es señalarles a los miembros del Poder Ejecutivo sus actos que vayan en contra de la población; y esto fue precisamente lo que hizo el diputado Miramontes Vázquez: decirle a la presidente municipal de Tepic que, su decisión estaba mal por donde quiera que se le pudiera ver; y esto no podría considerarse como violencia política por razón de género, porque bien pudo haber sido un presidente municipal varón el que haya tomado la misma decisión, pero como queda claro, ahora es una mujer la que tiene este encargo, pero no por eso queda exenta de que, por ser mujer no se le pueda cuestionas respecto a sus dichos, decisiones o acciones que, pueden estar más en contra de la población, en vez de su bienestar.

Así que, como se dice y así está plasmado, de que los diputados son la voz del pueblo y, este pueblo no está conforme con que se le corte el drenaje y ni el agua por los adeudos económicos ante el SIAPA y, como la población no tiene forma de ir a reclamarle a la presidente municipal, es por eso que el diputado toma la bandera de la población para decirle al Ejecutivo Municipal, que sus representados no están conformes con su decir y actuar.

Es precisamente en situaciones de este tipo para lo que se creó el fuero político: para reclamar y quejarse de actos que lesionen a la ciudadanía por parte de los que dependen del Poder Ejecutivo y hasta del Judicial, ya que el Legislativo para eso está, para defender y proteger los intereses de la población.

Sea pues. Vale.

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