López, el Ejército y la 4T

Una conversación es un diálogo, no un monólogo. 

Por eso hay tan pocas buenas conversaciones, 

porque dos conversadores buenos rara vez se reúnen. 

Truman Capote 

Arturo Suárez Ramírez / @arturosuarez 

Estimado lector, gracias. Hace años López Obrador se desgarraba las vestiduras criticando a Felipe Calderón quien se había enfundado en el reglamentario uniforme verde olivo que usa la Secretaría de la Defensa Nacional, lo pintaron enano con una larga camisola y gorra que le quedaban grandes. Lo mismo le pasó al Pejelagarto, se parece mucho a ese intransigente Calderón que desató una barbarie que nunca habíamos vivido con 121 mil 613 muertos y que en tiempos de la 4T no se combate a la delincuencia, según ellos la solución es militarizar al país. 

Los superiores morales, esos que llevan tres años gritando a los cuatro vientos que son diferentes se la han pasado atropellando a la Constitución para lograr sus fines, tiene un fiscal a modo, una CNDH para echar porras, no les gusta la transparencia ni los códigos y han faltado a sus «principios morales» de «no robar, no mentir y no traicionar» que fueron solo una frase para el marketing político, lo hacen en lo oscurito como en los mejores tiempos de Carlos Salinas de Gortari y Ernesto Zedillo Ponce De León. 

Así nos sorprendió López Obrador con un decreto tramposo para reservar información de sus mega obras, claro, según ellos para facilitarlas y que no se detengan, aunque lleguen otros gobiernos. La oposición prepara ya una oleada de recursos para una determinación que a todas luces es inconstitucional, poco transparente que se suma a la forma de otorgar obras, los honestos terminaron con el sistema de licitaciones y ahora basta que seas amigo de un «machuchón» para que sean asignadas tanto obras como proveedurías, solo hay que voltear a ver qué pasó con los medicamentos y el desabasto que desataron o la cancelación del aeropuerto de Texcoco que salió en 113 mil 327 millones de pesos y que nunca se encontró la corrupción que acusaron. 

Así los de la 4T se desenmascararon dos veces en poco tiempo, el decretazo del presidente y las declaraciones de Luis Crescencio Sandoval, por cierto, enfundado en un traje de gala y con una extraña banda que le cruzaba el pecho, desde ahí se sumó a un proyecto político, ante el presidente que les ha dado todo el poder y que dijo los regresarían a los cuarteles. El país está militarizado y al mismo tiempo el narcotráfico sigue desatado, a tres años de la llegada de López Obrador, no van a pacificar al país y ahí están las estadísticas, ya no vale la gracejada de los otros datos. 

Pero estos dos que parecen tropezones van perfilando lo que es y será el gobierno del Pejelagarto, autoritario en su misma figura como presidente con sus incondicionales y apoyado con el Ejército, insisto no es un dictador, pero nos regala pinceladas que son preocupantes. El decreto pretende soslayar la ley y proteger esas obras que casualmente realizan las Fuerzas Armadas. 

Las anteriores son señales preocupantes de autoritarismo que no se deben dejar pasar, la responsabilidad de equilibrio está en los otros poderes… Pero mejor ahí la dejamos. 

Entre Palabras 

¿Qué se rompió para que Arturo Herrera cayera de la gracia del presidente y no fuera al Banxico? ¿Las visiones incompatibles de la economía? 

Escríbeme tus comentarios al correo suartu@gmail.com y sígueme en la cuenta de Instagram en @arturosuarez. 

Hasta la próxima.

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