TOMANDO POSICIONES PRE ELECTORALES

◾Actividad política al interior de los partidos ◾singular sometimiento político del grupo del poder ◾surgen pre candidatos “naturales” Miguel Ángel y Polo

Por Luis Ignacio Palacios

Se cumplen los ciclos en Nayarit, el cuatrienio del actual gobierno sin pena ni gloria llega a su mitad, conforme a las reglas no escritas del sistema político mexicano, si fuera sexenio estaríamos en el inicio del quinto año; lo cual, es el disparador de los partidos y sus políticos más prevalecientes que arrancan de manera informal sus acciones en pro de su posicionamiento para el inminente proceso electoral.

Tendremos las primarias de los partidos políticos, que serán igual que siempre, accidentas y furibundas acaso; quizás porque en la evolución de nuestro sistema, no podemos afirmar que luego de la alternancia, hemos tenido la llegada de los mejores hombres y mujeres a los puestos públicos, lo cual no ha sucedido, en algunos casos, ha sido un retroceso inmenso.

El desarrollo político de partidos e instituciones del Estado se ha deteriorado, las nuevas generaciones de políticos, demuestran –salvo honrosas excepciones- que sus ambiciones son de corto plazo, que la moral política no existe y que la ética es algo desconocido en la conducta pública (y en ocasiones privada) que asumen.

Hoy, en los puestos de elección popular, en los tres órdenes de gobierno, sin duda contaremos con los dedos de una mano, los hombres o mujeres de prestigio, talentosos y que puedan ser considerados normatipos de las nuevas generaciones.

Cada gobierno, en cada administración estatal y municipal que llega, es una oportunidad para que emerjan los nuevos cuadros, tanto políticos como administradores, y el déficit para la sociedad ha sido enorme; quizás, por sus singularidades y características propias, podemos señalar que es el poder judicial el que ha tenido –pese a corruptelas conocidas- un mejoramiento de su capacidad funcional.

Políticos grises, incapaces de comprometerse con las necesidades más sentidas de la sociedad; ellos empoderados, nos siguen hablando de metas nobles pero abstractas, antes de resolver problemas específicos con acciones concretas.

LOS PARTIDOS, ¿partidos?

La obviedad de la condición política actual, es que el partido en el poder presidencial tiene a su favor los mejores pronósticos y adhesiones populares para salir triunfante en los comicios de gobernador; empero MORENA en la entidad sigue siendo un movimiento y al parecer ha sido un duro y complicado camino el querer construir un verdadero partido político, sus mandos son políticos de la peor ralea y los liderazgos aparentes, son de un enorme egocentrismo, tribus beligerantes.

Nayar Mayorquín, Pavel Jarero, cuadros de nuevo cuño, aún son el ejemplo cotidiano de la intolerancia, de las descalificaciones al contrario, no mantienen una mística de pertenencia a un proyecto, a unas siglas partidarias; y el galeno Miguel Ángel Navarro, reconocido en los centros del poder por propios y ajenos, sigue siendo el cuadro más elaborado, con experiencia que encarna al político que tiene un claro sentido de que la política no es de corto plazo, sino un actitud permanente para que esté al servicio de la sociedad.

El PAN, siendo el partido del grupo en el gobierno estatal, con sus luchas intestinas, tiene una singular condición de horfandad, merced a que el personaje que se supone es el jefe político, o al menos el gozne del ejercicio del poder –el gobernador del Estado- ya se puso como incondicional del presidente de la república, con todos los mensajes subyacentes que esta acción de supeditación política implica.

El grupo de poder que encabeza Ramón Cambero se ha recompuesto con la llega de nuevos cuadros, que al menos no han sacado el hacha para sus pujas internas, y ya sin los intentos de asonada contra el diputado presidente, Polo Domínguez se perfila como el candidato “natural” de este partido para encabezar el proceso de sucesión gubernamental.

La incógnita sería, cuál sería la gravitación política en el proceso electoral, de eso que llaman “toñismo” como movimiento de proselitimo del bloque del poder.

Y el PRI, el partido histórico de los nayaritas, huérfano de sí mismo, no ha podido constituirse en un partido de oposición, ha desperdiciado de la manera más pueril, las curules que tiene en el congreso local, pudiendo ser sus voces la punta de lanza de un movimiento que regenere su alicaído prestigio y posicionamiento con las nuevas generaciones de electores.

Al parecer, la gente de Manuel Cota sigue al frente del aparato y las siglas del institucional, Enrique Díaz López su presidente del CDE, mantiene con enjundia y algo de dignidad el barco a flote; sin la articulación de los sectores y con la atomización de los comités municipales; su futuro inmediato es incierto, muy incierto.

Empero, ya dieron nota en los tres frentes, se mueven, se recomponen y se enfilan al duro proceso interno, para que dentro de unos 14 o 16 meses vivamos de nuevo la fiebre electoral.

Existe un desánimo, un desdén justificado de los nuevos electores, no conocen la vida democrática política del país, y al carecer de experiencia política, asumen que todo el quehacer electoral se reduce a la decepción mayúscula que ha significado el gobierno de López Obrador.

Faltan ideas trascendentes, sobran vivales, existe mucho politicastro aldeano, ahora prófugos de la justicia; y desde luego falta congruencia y honestidad en los políticos…

Contacto.-  cronicaslip@gmail.com

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