Un fracaso duro de reconocer la “Feria Nacional Nayarit Despertando al Gigante”

Cada fracaso le enseña

al hombre algo que

necesitaba aprender.

Charles Dickens

Por Luis Alberto Bravo Mora

Es difícil para las autoridades reconocer, es más, podríamos decir que es imposible hacerlo, qué la feria de este año se ha convertido en el peor de los fracasos superando a la que se llevó a cabo el año pasado y que fue suspendida a la mitad de la misma por el Covid y que siendo honestos esa sería la salida más digna para abandonar esta emisión qué ha brillado más por sus escándalos y abusos qué por cualquier otra cosa.

Son muchos años que a nuestra feria se le abandonó y hoy las facturas se empiezan a cobrar, no bastó con el engaño en cultura con el anterior director, mismo que dejó hecho mierda el CECAN  por el desconocimiento y la ignorancia de la comunidad así como del desarrollo de la cultura, hoy para el CECAN  se ha convertido en el músculo más difícil de despertar del gigante por aferrarse a un hombre que jamás dio el ancho para dicha tarea y los costos obvio los pagaremos todos, lo mismo está pasando en la feria, una vez más al frente alguien que no tiene ni idea de lo que es una feria y su único referente son los palenques y a eso se enfocaron tan solo el palenque y que paguen los comerciantes todas sus ocurrencias y el pueblo también por disfrutar de las mismas, abusos por todas partes, del ayuntamiento con los comerciantes en el exterior, de particulares queriendo apropiarse de espacios públicos, de los organizadores abusando de los comerciantes al interior y un largo etc. qué simplemente el espacio no da para tanto.

La cultura en la feria es nula tanto así que en el mal llamado espacio “cultural” anuncian invitado sorpresa o evento cultural porque simplemente no tienen nada programado, la feria y la cultura las han separado a tal grado que ahora las vemos y los vivimos como contrarias una de la otra cuando es todo lo contrario.

Me duele reconocerlo, pero es tan grave el asunto qué extraño las ferias de Rigoberto Ochoa donde siempre había novedades y algo que hacer, donde había diferentes circos y no nada más el de los organizadores, donde existía un pabellón cultural, un teatro al aire libre con artistas de calidad y no monos qué sabe de dónde los sacaron.

Es el momento de corregir y caminar hacia un mejor proyecto y porque no con la cultura por delante. Hoy, podemos caminar por la feria más tranquilamente qué por el parque lineal, sin encontrarnos a nadie en varios metros, podemos disfrutar de muchos stands vacíos y contemplar la belleza de la soledad, hoy la feria llegó en modo minimalista por no decir méndigo!

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