Veranos Maravillosos

Por Gaby Alvarado

“Verano, verano, verano, me espera la playa y el sol, ya llegan las vacaciones porque el cole ya terminó”…Es un gusto compartir con ustedes este espacio de letras, hoy quiero platicarles la importancia que tiene aprovechar el receso escolar, el verano para convivir en familia.

La vida infantil no puede concebirse sin juego, es un impulso que surge desde el nacimiento que desarrolla la inteligencia, la socialización, la creatividad, el resolver en el futuro los problemas cotidianos, así como la tolerancia a la frustración, es decir, el reaccionar de manera positiva ante situaciones que no son como ellos desean.

A través del juego, los niños aprenden de manera permanente porque recrean a situaciones estimulantes, retos, esfuerzos, el ponerse en los zapatos del otro, a respetar los turnos, saber esperar, a ganar y perder.

Sin duda alguna, se requiere darse tiempo, espacio, en las calles en las casas, en las escuelas para realizar actividades de paseo al aire libre, pic-nic a campo, al parque, arroyos, practicar algunos deportes como natación, futbol, baile, música, tocar un instrumento, jugar a la lotería y juegos organizados, canta-juegos, y una variedad infinita e ilimitada para pasar tiempo con los niños de la familia. Y los compañeros de juego compartido pueden ser los padres, los hermanos, los primos, los abuelos, que proporcionan su tiempo y espacio para realizar en compañía actividades placenteras a través del juego, del canto, cocinar, leer en voz alta, plastilina, construcción con legos,  agua, barro, tierra, los juegos de mesa como los memoramas, la lotería, los juegos tradicionales, las narraciones de la vida cotidiana, visitar los museos, sitios arqueológicos, entre otras actividades es una manera muy real de aprender pues son experiencias multisensoriales que no podemos perder de vista. Y, por supuesto, sé que la vida cotidiana, el trabajo, el estrés de los padres, de la economía y un montón de cosas pueden ser tomadas como pretexto para no aprovechar un buen verano, pero se los digo de verdad, que todo es cuestión de actitud y estar dispuestos a pasar un verano maravilloso.

Para lograr pasar un verano maravilloso te sugiero lo siguiente: 1.- Realiza un cronograma de actividades en donde se coloque por orden de prioridad las actividades que hay que hacer como tender la cama, acomodar la habitación, higiene personal etc. 2.- Cada día elijan una actividad sencilla a realizar ya sea en casa, en el patio, en la calle o el parque y de acuerdo a los materiales que ya se tienen en casa como plastilina, coloreado de figuras o dibujos, etc.  3.-Planeen un fin de semana para disfrutar en lugares más alejados como un arroyo, playa, bosque o lo que se adapte de acuerdo al lugar donde vives. 4.- Jugar y divertirse en familia es una inversión que dejará huellas permanentes de buenos recuerdos de una infancia feliz y plena.

Puedo decir que aún con todos los errores que pude haber tenido como madre  y educadora, jamás me arrepentiré de haber dedicado los veranos de la infancia de mis críos en los arroyos y manantiales en donde aprendieron a nadar, a comer, a convivir con la naturaleza, a recoger almejas de las playas de Matanchén, a comer tacos de canasta,  con agua de limón, a recolectar mangos, ciruelas y frutos de temporada, a confeccionar armaduras con escudos, espadas de cartón  que se ponían para enfrentar las batallas imaginarias en las que salían siempre triunfantes; porque venimos a esta canija vida a ser felices,  sino ¿a qué más? Tenemos el poder de crear nuestra propia realidad.  Disfruta de este verano, mejor, si es en familia.                  

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