Invaden terrenos de periodistas nayaritas

>> La respuesta de la Fiscalía fue nula bajo el argumento de que si los propietarios no estaban ocupando sus terrenos no podían actuar ni hacer nada al respecto.

Por Sergio Mejía Cano

Fotografía ilustrativa

En el sexenio del gobernador de Nayarit, Roberto Sandoval Castañeda, alrededor de 30 periodistas fueron favorecidos dotándoles de un terreno de 6 por 15 metros en la zona de La Cantera, en la colonia Nuevo Amanecer; pero que en un principio se denominó como colonia PRI, terrenos que les fueron entregados en su mayoría a los veteranos del periodismo, mujeres y varones.

Todo bien; sin embargo, con la crisis económica que se acrecentó y más debido a la pandemia, dichos periodistas no pudieron en su momento ni cercar esos terrenos, hecho que aprovechó otra gente para invadirlos, pues algunos de estos periodistas al ir a ver la situación de sus terrenos los encontraron invadidos con personas que hasta con láminas de cartón y de asbesto ya se habían apropiado de los predios en cuestión.

Al ver lo anterior, reclamaron la invasión a quienes los están ocupando; pero nadie de los ocupantes les hizo caso y menos cuando les dijeron que tenían que dejara esos espacios libres. Así que por los periodistas que se vieron afectados con este tipo de despojo fueron a la Fiscalía del Estado, en donde los mandaron con cajas destempladas con el argumento de que si los propietarios no estaban ocupando sus terrenos no podían actuar ni hacer nada al respecto, porque no se podía considerar como despojo por no estar los dueños ocupando su propiedad. Los quejosos adujeron ante dicha fiscalía que contaban con los documentos necesarios para demostrar la legitimidad de la propiedad y que incluso, están al corriente con el pago del predial anualmente; pero que no han tenido la oportunidad económica para comenzar a edificar.

De la Fiscalía del estado mandaron a los periodistas despojados a las oficinas de Acción Ciudadana, en donde les dijeron desconocer de este caso, que no tenían ninguna información de invasión de terrenos y que mejor interpusieran su queja en los juzgados civiles a ver qué resolución les daban ahí. Así que ahora están esperando dicha resolución; pero como se ven las cosas al parecer esto tardará.

Obviamente que la respuesta de la fiscalía de que no podían hacer nada porque los propietarios no viven ahí está mal, porque si así fuera, ¿cuántas casas abandonadas o lotes baldíos hay en la capital nayarita? Y si estas casas solas o baldíos son ocupados por invasores queriéndose apropiar de esos predios, ¿la fiscalía del estado no hará nada y no va a considerar esto como un despojo?

Ni modo que el propietario de un lote tenga que estar viviendo ahí a pesar de que no haya ninguna barda para que así, sí actué la fiscalía y decida tomar cartas en el asunto para buscar la justicia y devolverle al dueño su propiedad haciendo salir a los invasores. Se supone que las autoridades de inmediato deben de responder a la ciudadanía cuando presentan una queja por invasión de terreno o al menos investigar qué sucede, porque esa respuesta de que si no viven ahí los propietarios no se puede hacer nada, a pesar de tener los documentos que acrediten la propiedad del terreno invadido.

Se debe entender que la economía de muchas familias y más las de los periodistas que es uno de los gremios más afectados últimamente dio un bajón enorme y de que no hay el poder adquisitivo para mandar poner siquiera una cerca ya sea de alambre para delimitar su propiedad y así evitar que otra gente se adueñe de un terreno que por el solo hecho de estar sin fincar ya sea motivo suficiente para invadirlo y con el tiempo, adueñarse de ese predio así tan fácilmente porque no hay autoridad que haga caso a los despojados.

Esos terrenos les fueron proporcionados a los periodistas legítimamente y después de una larga lucha para que les fueran proporcionados para así ir poco a poco construyendo un techo donde guarecerse; sin embargo, es precisamente la crisis económica lo que ha orillado a estos periodistas a tener que esperar un poco más para empezar a fincar y así tener un espacio propio donde morar con sus familias; aunque sea en La Cantera que, si bien está lejos del centro de la ciudad, al menos con ser de su propiedad es más que suficiente así estuviera a espaldas del volcán Sangangüey.

El problema está también en que, como se dice líneas arriba, los favorecidos con estos lotes fueron en su mayoría los veteranos del periodismo y esto, desde luego que dice mucho, pues ya no están estos periodistas para que las autoridades los traigan a la vuelta y vuelta porque a pesar de perder tiempo, dinero y esfuerzo no han podido ver hasta ahora la luz al final del túnel. Ojalá.

Sea pues. Vale.

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