MEDIDAS EXTREMAS “EXTREMADAS” POR EL CORONAVIRUS

Por Sergio Mejía Cano

Ya quedó demostrada una vez más que la llamada Casa del Pueblo, El Congreso del Estado, no es tal, ya que de nueva cuenta se prohíbe el acceso a este recinto ahora con el pretexto de preservar la salud debido al coronavirus, enfermedad de la que hasta el momento se ha informado que no ha tocado al estado de Nayarit.

La sala de sesiones no es un cubículo pequeño, por lo que no podría haber hacinamiento como lo hay en el penal Venustiano Carranza, lo que sí habría posiblemente sería aire viciado; pero eso de prohibir la entrada como que no va porque se tiene entendido que los legisladores son representantes populares y bajo ningún concepto se podrían considerar por encima de sus representados, por lo que queda claro que los diputados no son en cierta forma ninguna autoridad porque de acuerdo a su encargo, están bajo el mandato de sus representados, así que si estos quisieran ingresar al recinto estatal no tendrían por qué restringirlo al pueblo porque supuestamente es “su casa”; pero no, pues una vez más se demuestra que esto son puras palabras porque podría haber momentos en que cualquier ciudadano quisiera hacer una consulta, una petición, algún tipo de trámite, etcétera, pero no, el acceso está prohibido mínimo hasta mediados del próximo mes de abril si es que bien nos va.

Ahora bien: las sesiones deben de ser públicas en todo momento y no a puerta cerrada, aunque se vayan a trasmitir a través de pantallas con sonido, porque la democracia así no se representa por lo consabido de que la mayoría de diputados jamás consulta a sus representados y vota iniciativas de ley de acuerdo a sus propias convicciones o a la línea que le trazan sus dirigentes de partido o a quien le deben estar ocupando una curul. Y si la población no tiene acceso a estas sesiones de los diputados, no hay manera de al menos protestar a gritos la inconformidad que le pudiera causar a un ciudadano cualquiera iniciativa que afecte los intereses de la población. Así que entonces en este tenor, ¿por qué no se hacen las sesiones del Congreso Estatal en algún espacio abierto como La Loma o el parque Metropolitano o ya de perdida en la Plaza Bicentenario o en la Plaza Principal, pero no a puerta cerrada?

Las medidas que se han llevado a cabo con el pretexto de no infectarnos por el dichoso coronavirus se ven algo extremadas, pues se ha acotado el funcionamiento de bares, cantinas, casinos, restaurantes, etcétera; sin embargo, los bancos que son centros de gran concentración de gente no se obligaron a tomar medidas drásticas sino que de acuerdo a los mismos protocolos dictados por los mismos bancos de no permitir la aglomeración de gente al interior de los mismos; sin embargo, la cantidad de cuentahabientes fue muy tupida por lo menos este martes 17 que comenzaron las restricciones.

13:20 horas. A lo largo de la avenida México entre las calles Abasolo y la Amado Nervo existen cinco bancos, en donde en cuatro de ellos hay largas filas de gente esperando ingresar debido a que la entrada está restringida a 10 personas por turno, de acuerdo a un letrero en las puertas y de una empleada del banco que controla dicha entrada de las diez personas; sin embargo, en el interior se observan un poco más de las diez personas que según el letrero se están atendiendo. Todo bien en los bancos que se encuentran en la acera poniente de la avenida México, pero pobre de la gente que está haciendo fila para entrar al banco que está en la esquina de Zapata y México,  pues está a pleno Sol.

Y el quinto banco, el que se encuentra a la mitad de la avenida México, entre las calles Hidalgo y Zapata, en este también hay gran aglomeración de cuentahabientes, pero no nada más haciendo fila para los cajeros automáticos, sino para ingresar al interior del mismo banco el que se encuentra abarrotado de gente a más no poder, todas las sillas se miran ocupadas y se ve gente de pie tal vez esperando turno; y aquí se rompe la situación de prevenir, porque el banco está funcionando de manera habitual como todos los días laborales, con lleno total, así que ¿cuál prevención en contra del coronavirus?

Comenta un conocido que había ido a la sucursal bancaria que se encuentra poco después del río Mololoa rumbo al norte y que había lleno completo, que no cabía ni un alfiler en su interior y que para acabarla de amolar el tablero electrónico que va marcando los turnos a seguir se había descompuesto, pero lo bueno es que el aire acondicionado sí estaba funcionando bien y abastecía bien.

Sea pues. Vale.

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