TAL Y COMO PONERSE CON SANSÓN A LAS PATADAS

Por Sergio Mejía Cano

Casi inmediatamente después del atentado que sufrió el secretario de Seguridad de la Ciudad de México, Omar García Harfuch, se dio a conocer en los medios un tuit supuestamente emitido por el agredido en donde acusaba él mismo al Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG), tal y como si estuviera de lo más seguro que sí había sido ese aparente grupo del crimen organizado.

En ocasiones las acusaciones adelantadas como en este caso podrían dar en qué pensar, pues han sucedido casos en donde se acusa a priori a alguien y con el tiempo resulta que no fue así, sino que por viejas rencillas un agredido acusa a quien más gordo le cae. Obvio que aquí no podría ser un caso así; pero si se ha dicho hasta la saciedad de que existen varios grupos delictivos, entonces ¿por qué decir casi de inmediato quién había sido el grupo agresor?

Lo más congruente de parte del señor García Harfuch, hubiese sido que se esperara a que las investigaciones llegaran más a fondo, pero si acusó al CJNG, entonces quiere decir que ya sabía por dónde le llegaría el trancazo; porque de acuerdo a mucha de la información que se ha dado respecto a este suceso, se ha dicho que el secretario de Seguridad ha estado trabajando para desmantelar varias bandas de delincuentes, incluido un grupo del barrio de Tepito que, de acuerdo a esas informaciones le han dado severos golpes. También está caliente el caso del mentado “marro” y, desde luego y posiblemente algunos otros grupos que han sido lastimados por las investigaciones llevadas a cabo por el ahora lesionado de bala.

No tardaron en aparecer opiniones de que el CJNG quiso intimidar al gobierno de la Ciudad de México, así como al Federal, sin embargo, es poco probable que este haya sido el motivo, pues también se ha informado que ya había recibido cierto tipo de amenazas García Harfuch; y hasta el mismo presidente Andrés Manuel López Obrador, reconoció abiertamente que ya se sabía de un posible atentado en contra de este servidor público.

Ningún grupo criminal por más fuerte que se crea o considere, podría en contra del Estado Mexicano; que lo llegue a sorprender como en este caso, ahí está la prueba, pero que lo llegue a desestabilizar, ya no digamos a derrotar, pues sería prácticamente imposible.

Ahora bien: ¿le convendría a cualquier grupo del supuesto crimen organizado, ponerse con Sansón a las patadas? Desde luego que no, ya que si son un poco inteligentes sus integrantes, sabrían que tienen todas las de perder y nada qué ganar, que sería desgastante un enfrentamiento con las fuerzas armadas del país, y que por atender una lucha claramente desigual, desatenderían su negocio, por lo que bajarían las ganancias económicas y en poco tiempo llegarían a la ignominia al perder todo tipo de apoyo y gente y, además, viendo cómo otras bandas se fortalecen  al estar trabajando en bajo perfil y sin enfrentarse abiertamente al Gobierno Federal que, a fin de cuentas, el pueblo tendría que ponerse del lado gubernamental si ve que con su apoyo al Gobierno Federal se llega a una paz, si no total, al menos sí para poder vivir más tranquilos.

Si Omar García Harfuch denunció al CJNG, por algo sería, y todo indica que con esta declaración, ahora sí el Gobierno Federal posiblemente irá con todo en contra de este grupo que, al parecer es la piedra en el zapato. Así que al parecer todas las baterías se enfocarán en contra del CJNG, para desmantelarlo de una vez por todas. Aunque como siempre pasa, podrá desaparecer un cartel, pero aparecerá otro y otro y otro, tal y como ha sucedido con la cantidad de supuestos capos que han sido apresados y que al rato aparece otro cabecilla; pero lo peor del caso es que el consumo de drogas no baja en lo más mínimo, ya que no se ve gente drogadicta arrastrándose por las calles pidiendo su dosis ni dándose de topes en la pared por falta de droga. Todo sigue igual o peor caiga quien caiga o se desmantele un grupo y otro. ¿Por qué? Pues porque hay muchos intereses económicos y de otros de por medio.

Si ya se ha dicho que la solución es legalizar las drogas y su consumo, hay mucha renuencia al respecto, con el cuento de que sería la perdición de las nuevas generaciones. ¿Y qué acaso ya no hay una gran parte de estas nuevas generaciones perdida en las drogas?

Las drogas buenas las proporciona la misma Naturaleza; sin embargo, hay humanos que están en contra de natura, por lo que ahora la producción de drogas artificiales, que son más dañinas, son de las que más proliferan, por desgracia.

Sea pues. Vale.

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