No hay nada como tener 

pruebas de primera mano. 

Sherlock Holmes 

Arturo Suárez Ramírez / @arturosuarez 

Estimado lector, gracias. El gobierno de López Obrador se ha caracterizado por ser univoco, de un solo hombre el cual encarna al Estado, la justicia, él es el gabinete, la fuerza moral y anticorrupción, lo que necesita el pueblo bueno. Esto ha quedado demostrado en 19 meses de gobierno donde no ha delegado responsabilidades y a los miembros de su equipo los ningunea, los regaña y los corrige en público para que quede claro, no hay nadie más que López Obrador. 

El presidente comentó en la mañanera que se vale tener discrepancias entre los que integran su gabinete, esto en referencia al audio de Víctor Manuel Toledo, secretario de Medio Ambiente y Recursos Naturales, donde refiere la lucha intestina en el gabinete y las contradicciones que existen en la 4T. La respuesta del tabasqueño no podía ser diferente y no es más que la continuidad en la narrativa triunfalista y de sentirse demócratas, pero la realidad se impone. 

Cuando uno busca la referencia de un gobierno de monarquía, aunque no se aplique a pie justillas, como se parece a lo que López Obrador y la 4T han construido: «La monarquía absoluta es una forma de gobierno en la que es el monarca quien ejerce el poder sin restricciones en términos políticos, y en la mayor parte de los casos, también en los aspectos religiosos, o al menos con un gran componente espiritual». 

El vacío que dejaron los partidos políticos estigmatizados por la gran corrupción de los últimos dos sexenios, o sea el del PAN con Felipe Calderón y el del PRI con Peña Nieto y toda su camarilla, son corresponsables de empujar a que la sociedad votará por la opción de Morena, lo mismo sucedió en las Cámaras, en estados y municipios, no había de otra. Cuando el debilitado Peña entregó el poder el 1 de diciembre de 2018, lo hacía a un personaje que pasará a la historia por conjuntar, de nueva cuenta, todo el poder como en los mejores tiempos del PRI del siglo pasado. 

El autoritarismo de López con los suyos ha lastimado su gabinete, tanto que las renuncias no han sido en buenos términos, ahí está Germán Martínez Cázares al IMSS por discrepancias con funcionarios de la SHCP. Josefa Gonzáles Blanco dejó la Semarnat por retrasar un vuelo comercial y era un mal ejemplo. Guillermo García Alcocer, dimitió del Consejo Regulador de Energía. Del INM salió Tonatiuh Guillén, por la crisis migratoria desatada por el mandato de Trump. Una de las más polémicas, la renuncia de Carlos Urzúa de la SHCP. Mónica Maccise del Conapred por una supuesta orden de la esposa del presidente. La última, Javier Jiménez Espriú a la SCT. 

Los otros han tenido que aguantar hasta los malos tratos del patrón. Eso sí, López Tiene sus consentidos como su super secretario, Marcelo Ebrard, Alfonso Romo, Rocío Nahle, Irma Eréndira Sandoval, Julio Scherer y Claudia Sheinbaum, aunque la última no pertenece al gabinete, estos personajes son los que se disputan el control, porque tienen pretensiones para que López los tome en cuenta para la sucesión, falta mucho, pero ellos tienen prisa. 

En los próximos meses vendrán renuncias y cambios en el equipo del presidente, pero será porque irán a buscar cargos en la elección del próximo año. Los que se quedan seguirán sometidos, sumisos y callados, porque discernir solo en la narrativa del presidente. 

Entre Palabras 

De nuevo la tentación de intentar regular las redes sociales por parte de la 4T. ¿Pues no qué eran las benditas redes? ¿Se les terminó el encanto o es a conveniencia? 

Escríbeme tus comentarios al correo suartu@gmail.com y sígueme en la cuenta de Instagram en @arturosuarez_.

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