SIN EMPLEO Y CON RECORTES

El deseo de un lugar nuevo, de unas galerías, 

unos corredores, de un nuevo modo de habitar, 

de pensar. Es una promesa 

Jacques Derrida 

Arturo Suárez Ramírez / @arturosuarez 

Estimado lector, gracias. Los días de la pandemia van en medio de una tragedia que no se le ve fin, la frivolidad de quienes llevan las riendas es evidente, el pejelagarto ni se inmuta, aunque dice que es un gobierno humanista. Mientras su subordinado López-Gatell, está convertido en un politiquillo que descalifica todo lo que pueda pegar a la imagen del presidente, no les importan los más de 71 mil muertos y contando. 

Las malas noticias continúan para la ciudadanía en medio de una crisis económica que ha aceptado Arturo Herrera, secretario de Hacienda, y que será de dimensiones descomunales, a eso hay que sumar la inseguridad que ha dejado más de 60 mil mexicanos que han perdido la vida de manera violenta en el fin de la guerra contra el narco que declaro López Obrador y por si fuera poco la perdida de inversiones, déficit de empleo y poca inversión. 

En ese contexto, las historias se van escribiendo de manera cotidiana. Alberto tiene 36 años, es un joven profesionista que perdió su empleo en abril pasado, a pesar de que la empresa donde laboraba lo liquido conforme a la ley, se ha visto en aprietos y su nivel de vida ha bajado. Su familia está compuesta por dos hijos de 7 y 10 años y una hija de 14, su esposa también trabaja y es ella quien ahora soporta la mayoría de los gastos de su hogar. 

Al ver las condiciones y freno económico por la pandemia y como se fue alargando, Alberto optó por el autoempleo, comercializa material y hace trabajos de electricista, llegan los pedidos y las entregas las realiza en el Metro de la Ciudad de México, se queja de que los policías lo han querido detener como si fuera un comerciante ambulante. Para Alberto estos meses han sido una avalancha de emociones, pero la que más destaca es la frustración por no encontrar un empleo formal con todas las prestaciones. 

Mientras tanto desde Palacio Nacional supura un optimismo que raya en lo enfermizo, López se molesta cuando se le pregunta por sus cifras de desempleo y hace alarde por la creación de 92 mil 390 empleos formales que se generaron el mes pasado, aunque es positivo por la caída que se venía presentando, no se logrará lo dicho por el tabasqueño, la creación de dos millones para diciembre de este año, faltan un millón 907 mil 60. 

En este momento es cuando la 4T debería estar impulsando la inversión, cuidando y rescatando a las pequeñas empresas, esas que nada tienen que ver con el ejercicio del poder porque sus dueños no son esos empresarios que se enriquecieron con sus amigos políticos y que varios continúan cercanos al presidente, esas empresas que generan la mayoría de los empleos y que las están dejando morir, y sí, el gobierno tiene responsabilidad que no podrá eludir. 

Los viejos priistas cada que había crisis y devaluación, nos recetaban la frase «hay que apretarnos el cinturón», estos no lo dicen, pero bien que lo aprietan, en medio de la crisis que padece el mercado laboral por el Covid-19, la 4T plantea un drástico recorte al gasto destinado para el Programa de Apoyo al Empleo, que pasará de un presupuesto de 704.8 millones a 55.5 millones para el próximo año. 

Así que el objetivo en materia de empleo no se va a lograr y para el año que viene, la cosa no pinta nada bien, estaremos sin dinero, frustrados y con 12 millones de nuevos pobres. 

Entre Palabras 

La fobia puede más porque es irracional, que la inteligencia del inquilino de Palacio Nacional. 

Escríbeme tus comentarios al correo suartu@gmail.com y sígueme en la cuenta de Instagram en @arturosuarez_. 

Hasta la próxima. 

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