TRES AÑOS DE TOÑO ECHEVARRÍA

>> Tres dificultosos años de la administración estatal; Opacidad y falta de empatía con la sociedad.

Luis Ignacio Palacios

Con más pena que gloria, los corifeos del gobierno que preside el empresario Toño Echevarría García, emitieron algunos lenes comentarios con loas singulares por la efeméride; se cumplen tres años del ejercicio gubernamental cuyo sino ha sido la administración de desgracias y la falta de empatía para con sus gobernados.

Con mala fortuna y falta de tino para nombrar a sus principales funcionarios, al inicio rodeado –y regodeado- por un grupo de inútiles, sin los perfiles ni la experiencia para la responsabilidad de un puesto público en la administración gubernamental que le causó un enorme deterioro ante la sociedad; llegó al poder ejecutivo con un innegable triunfo electoral, que le proporcionó una importante base social para llevar a cabo proyectos de cambio sustantivo en la entidad, y que, para desgracia, nunca llegaron.

No pudieron o no supieron elaborar un proyecto de comunicación política, de entrada, con un pésimo operador que evidenció sus complejos y reincillas con el pasado, destruyeron el aparato de comunicación social y rompieron con la mayoría de los medios impresos, solo quedó el diario en el cual, el Grupo Álica es parte del paquete accionario, con los emergentes de la internet, con las radiodifusoras, solo apoyaron las de sus empresas y humillaron a la empresa televisiva local, sin fortalecer el sistema de radio y televisión estatal.

Con esfuerzo y con el apoyo del poder, así como del capital del gobernante, el exitoso periodista Antonio R. Tello, se ha convertido en el canal oficial de comunicación social de la actual administración, ocupando un amplio espectro en señal abierta y en las redes sociales; un medio de comunicación privado que impone sus particulares criterios para la salvaguarda de la imagen gubernamental.

Un gabinete de anodinos secretarios en el cual destacó la inteligencia de Jorge Aníbal Montenegro, que abrió demasiados frentes de contienda de todo tipo, al grado tal que tuvo que salir de la primera línea para permanecer como el oculto jefe de asesores y el operador en la sombra de las acciones trascendentes de la administración.

Siendo el signo de la añeja amistad, el notario público Petronilo Díaz Ponce Medrano, fue implementado como Fiscal General del Estado, para atender la papa caliente que le dejó el gobierno anterior; sin el perfil de letrado penalista, con dificultades pudo reconstruír la relación con las entidades del gobierno de la república y la USAID del gobierno gringo, ante el desprestigio que se evidenció con la detención por las autoridades norteamericanas de su antecesor.

Con un excelente jurista, el ex juez del sistema acusatorio, Rodrigo Benitez Pérez, como director de investigación ministerial y ahora sub fiscal general, se trocó en el factótum de poder de la Fiscalía, dentro de cuya estructura interna no se atrevieron a despedir a los corrupt@s, dejando incólume los enclaves de corrupción, inepcia y tráfico de influencias en las diversas mesas de investigación.

Un inapropiado manejo de las finanzas públicas, han dado tumbos con las autoridades hacendarias desde el principio, cuyo secretario de administración y finanzas Juan Luis Chumacero acreditó que es muuy diferente ser un exitoso gerente de la empresa automotriz del Grupo Álica a saber manejar las finanzas estatales; al grado tal que tiene más de cien observaciones de la Auditoría Superior de la Federación por la fiscalización que le hicieron de la cuenta pública del 2018.

Toño Echevarría llegó al inaudito de declarar, “el gobierno del Estado está quebrado..”, con el criterio de empresario, no supo compartir con la sociedad, el peligroso grado de endeudamiento que tienen las finanzas estatales con la complicidad del congreso y de las autoridades hacendarias de la federación; de ahí, el estrangulamiento de los recursos en todos los órdenes, despreciando las empresas locales para la adquisición de bienes y servicios.

Y sin duda, una de sus grandes proyectivas de gobierno, combatir la corrupción y la opacidad, se empantanó con el pésimo manejo del fincamiento de responsabilidades en contra de funcionarios menores del sexenio anterior, y con la tácita condición de que el gobernador anterior Roberto Sandoval Castañeda, tiene un manto de protección y no será tocado durante este gobierno, pese a que el fiscal general, en su última comparecencia ante los diputados señaló que existen decenas de carpetas de investigación en su contra.

Una fiscalía general, que no sabe o no puede integrar una carpeta de investigación por supuestos hechos calificados de delitos durante más de un año, lo único que acredita es una descomunal ineficiencia o una descarada complicidad con el pasado.

LO DESTACABLE

Pasará a la historia de la entidad Toño Echevarría, al enfrentar las desgracias comunitarias que nos dejó el huracán Wila y la pandemia del coronavirus; con la ayuda generosa del senador Miguel Ángel Navarro Quintero, pudo construir fuertes lazos con el presidente Andrés Manuel López, quien ha respaldado a Nayarit ante los desastres y la falta de liquidez en sus finanzas; empero, pese a ello, la ineptitud en su manejo llegó al indecible momento a inicios del mes de agosto de decirles a los poderes y municipios, “no hay dinero para pago de proveedores y gasto corriente, solo para la nómina…”.

Y lo destacable, ninguno de sus antecesores se atrevió, ya que pudo ponerle el cascabel al gato, al elaborar y publicar la Ley laboral burocrática, que le pone freno a los apetitos insaciables del sindicato mayoritario de burócratas; con una nueva regulación en su contratación y el desconocimiento de “conquistas sindicales” que habían llegado a condiciones financieras ditirámbicas e inaplicables, le puso fin a esa sangría de los presupuestos estatal y municipales.

Tres funcionarios que han hecho, lo que no pudo hacer el gabinete entero:

El activo protagonismo del diputado presidente Polo Domínguez, que transformó el congreso del Estado, en una entidad que funciona como pararrayos del gobierno, para el manejo y la desactivación de toda emergencia política y gremial que han surgido a la largo de estos tres años.

La excelente actuación de Jorge Benito Rodríguez, un especialista en penitenciarías que como Secretario de Seguridad Pública, ha mantenido la densidad delincuencial y el sub mundo de narcotráfico en un nivel manejable que no ha alterado la seguridad de la entidad; y con un buen manejo de comunicación social, cuestión de vital importancia que le falta al Fiscal General.

La mesura, la eficacia y el bajo perfil de Roberto López, como secretario privado del gobernador; ha manejado asuntos de enorme importancia para la marcha del gobierno y de sus dependencias, siendo la cara amable y la voz sensata, en estas oficinas en las que todo se centraliza.

Toño Echevarría García, ha mantenido un híbrido de comunicación con la sociedad, no afecto a dar audiencias públicas, solo selectivas y las banqueteras; en su manejo pragmático incide la compleja condición de la natural influencia de sus padres; un sistema DIF, con más decepciones que aciertos en sus acciones humanitarias.

Y también, pasará a la historia como el único gobernador del Estado que desde Roberto Gómez Reyes a la fecha, a este cronista no se le ha concedido una entrevista…

Les queda un año; y no tienen manejo de comunicación política para el cierre. Se les puede salir de control el escenario al arranque de las campañas electorales.

Contacto.- cronicaslip@gmail.com

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