EL FUTURO CERCANO DE LA ECONOMÍA MEXICANA

Por Raúl Pérez González

El presupuesto del gobierno federal 2021.

El gasto público, o del gobierno, es uno de los motores más importantes de la economía mexicana en su conjunto, es lo que determina el crecimiento económico, el desarrollo regional y la distribución del ingreso nacional.

Sin embargo, para que funcione adecuadamente este motor de la economía nacional es indispensable el manejo de finanzas públicas sanas, es decir con equilibrio, aún y cuando se recurra al endeudamiento, como mecanismo de apalancamiento para el crecimiento económico, lo que se traduce luego en fuente de pago de la misma deuda contraída.

El presupuesto de egresos de la federación (PEF) es un documento que define la magnitud y orientación del gasto y la inversión públicas, el cual debe ir acompañado de otros dos documentos: la Ley de ingresos, que determina la forma en la cual se financiará el gasto público, principalmente relacionado a los impuestos y el tercer documento se refiere a los criterios generales de política económica, el cual contiene los objetivos y las metas de crecimiento, empleo, inversión, y otras variables clave de la economía nacional, vistos en el entorno económico internacional, con énfasis en el comportamiento previsto para la economía de los Estados Unidos.

Este conjunto de documentos, al cual se le denomina paquete económico del Presupuesto de Egresos de la Federación para 2021 tiene las siguientes características en cuanto al crecimiento económico, más importantes desde mi punto de vista:

  1. Proyecta una caída de la economía mexicana de entre 8 y 10% para este año, que podría incluso ser mayor, dependiendo de la evolución de la epidemia COVID, de que no se complique con otra epidemia y de que no se produzca un rebrote, una vez que se alcance el control de la misma.
  2. Para 2021 prevé una recuperación parcial de la economía, de apenas 4.5%, y en consecuencia en el bienio 2020-2021 habría un saldo negativo de crecimiento de entre menos 5 y menos por ciento, lo cual se sumaría a la caída de alrededor de menos uno por ciento, correspondiente a 2019, para dar un total negativo de menos 6 o menos 7% en el primer trienio del actual gobierno.
  3. Para saldar ese retroceso económico de la primera mitad del sexenio, se tendría que crecer a una tasa de 2% anual en cada uno de los tres años del segundo trienio y así se tendría un sexenio perdido en materia de crecimiento económico.

En síntesis, el paquete económico del gobierno federal para 2021 proyecta un crecimiento económico nulo para todo el sexenio, sin considerar además el crecimiento natural de la población, de alrededor de 1.2% anual, lo que implica que el crecimiento del ingreso por persona podría decaer en casi 4 puntos porcentuales. ¿Qué hacer ante ese escenario tan complicado? Intentaremos abordar alternativas de solución en las siguientes entregas.

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