PODRÍAN NO SER CULPABLES TODOS LOS QUE ESTÁN PRESOS

Por Sergio Mejía Cano

Ayer jueves 23 de septiembre, en el portal de internet de La Jornada, apareció una nota informativa firmada por Fabiola Martínez, con el encabezado de “Gobernación ha logrado liberar a 14 personas y analiza tres mil solicitudes de posibles inocentes”.

Refiere esta nota, que la Secretaría de Gobernación ha recibido más de 3 mil peticiones de liberación de presuntos inocentes, sentenciados en penales estatales y federales; esto, a partir de la creación de la Unidad de Justicia, que se creó en mayo de 2019, y que se ha convertido en una mesa de recepción y gestión de casos de este tipo que no han encontrado eco por otras vías, así como por la Ley de Amnistía, aprobada el pasado mes de abril.

Señala la nota en cuestión, que según un informe del área, ha logrado 14 liberaciones y se halló a una menor de edad en un albergue de la Fiscalía General de la República (FGR). Y esto, precisamente tiene como propósito ayudar a disminuir los niveles de impunidad, incidencia y reincidencia delictiva; por lo que luego de una compilación de datos en 11 instancias como fiscalías, servicios periciales y forenses, centros penitenciarios y de internamiento para adolescentes y unidades de medidas cautelares; se hizo también para las preliberaciones en el contexto de la pandemia, en especial entre los grupos de riesgo, así como el beneficio a grupos de indígenas que al momento de su proceso no contaron con algún intérprete, igual personas acusadas por aborto y otras por posesión de drogas.

Y concluye la nota señalando que en acciones conjuntas con distintas dependencias, tanto a nivel federal como estatal, de un total de 193 mil 513 personas privadas de su libertad al 31 de julio pasado, se otorgaron mil 993 preliberaciones y libertades como respuesta a la contingencia por covid-19.

Desde hace años, se han encendido los focos rojos de alarma en el Centro Penitenciario Venustiano Carranza, de la ciudad de Tepic, por ser una bomba de tiempo que en cualquier momento podría estallar, debido al hacinamiento ahí existente, por la sobrepoblación, por haber rebasado con mucho su capacidad para lo que fue diseñado. Por lo que sería bueno que esta Unidad de Justicia se diera una vuelta y comenzara a revisar preso por preso y expediente por expediente (ahora llamadas carpetas) para determinar si aplica aquí el dicho tan cierto de que no son todos los que están ni están todos los que son, porque podría existir la posibilidad de que se llegaran a encontrar presos de algunos años sin haber recibido sentencia determinante, y tal vez, hasta gente que no cuente ya con expediente alguno, como de esas personas con mala estrella que, por mala suerte, cayeron al bote y a la mejor su expediente se traspapeló o está en el fondo de algún cajón y, esas personas por no tener quien los ayude o asesore, ahí están encerrados ya sin ninguna causa justificada; y hasta podría darse el caso de que se llegaran a encontrar a personas con denuncia de desaparecidas y que por alguna razón nadie los ha buscado al interior de este penal.

No es romanticismo ni película de suspenso, porque hay que recordar que estamos en México, país en donde todo podría ser posible. Así que por lo mismo, sí podría haber en el interior del Venustiano Carranza, gente olvidada por las autoridades penitenciarias o que ya no saben ni por qué están ahí o por algún error en el nombre y hasta en el probable delito que a la mejor no cometió o por alguna venganza de alguien con influencias que, aprovechando alguna amistad con palancas, hizo encerrar a quien le caía mal o le estorbaba para algún negocio o equis motivo. Todo podría ser posible.

Desde luego que sería un trabajo muy laborioso, difícil, pero no imposible tener que llamar preso por preso y volver a averiguar y detectar el porqué está ahí encerrado en el penal de la capital nayarita. Desde luego que se tendría que comenzar con los más desconocidos, porque si se revisa a los presos más conocidos, pues de inmediato se sabrá por qué están ahí; sin embargo, al revisar interno por interno, es probable que se llegaran a encontrar infinidad de anomalías y llegar a descubrir que hay presos que hace años tendrían que haber recobrado su libertad y, como se dice líneas arriba, hasta se podrían descubrir personas que cuentan con demandas por su desaparición. ¿Se imaginan a una madre de familia con la creencia de que uno de sus hijos habría perdido la vida y que lo encontrara vivo dentro del penal? Podría darse el caso; podría ser, ¿por qué no?

Sea pues. Vale.

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