DE BRACERO Y MOJADO A GOBERNADOR

Por Sergio Mejía Cano

El presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO), cree que hay una investigación sobre el exgobernador de Nayarit Roberto Sandoval Castañeda, y que es la Fiscalía General de la República (FGR) quien tiene e investiga el caso. Esto según se dio a conocer en la conferencia matutina este pasado 26 de octubre.

Así que si alguien creía que ya se había olvidado el asunto, por lo visto sí lo tiene en la mira el actual Gobierno Federal y, obvio que pudo haber tomado fuerza el tema, ahora con la detención del exsecretario General de la Defensa del sexenio anterior, porque salió a relucir el estado de Nayarit con la captura del señor Salvador Cienfuegos Zepeda, supuestamente por haber estado protegiendo a un supuesto narcotraficante conocido como el “H2”, quien operaba principalmente en Tepic, ciudad en donde se dijo en su momento, fue abatido mediante fuego pesado.

Ya pasó mucho tiempo en que se debió hacer justicia respecto a lo que se señaló desde un principio sobre el exgobernador Sandoval Castañeda y hasta el día de hoy, no ha habido ningún resultado ni a favor ni en contra, por lo que las especulaciones van en un sentido y en otro, como que se le está protegiendo, como que se le está ayudando, como que no tiene nada qué ver, etcétera.

Sin embargo, ahora con este aviso de que la FGR está investigando a Roberto Sandoval Castañeda, en caso de que en alguna forma alguien le esté dándole largas a su asunto, deberá de poner más atención al respecto, porque más temprano que tarde comenzarán a salir nombres y datos que tendrán que aclarar todo este asunto y así, ya se deje de especular si en realidad Sandoval Castañeda despojó a varias personas de sus terrenos o los compró y se hizo de ellos legalmente; si supo algo respecto a lo que se dedicaba y de lo que fue acusado, juzgado y sentenciado su Fiscal Estatal Edgar Veytia y, si  como se ha documentado de que el Departamento de Estado de los Estados Unidos de Norteamérica, señala al exgobernador nayarita de estar coludido con supuestos narcotraficantes.

Ahora, lo más relevante es que el asunto de Nayarit no ha sido olvidado y, posiblemente se esté dando tiempo para dar a conocer lo referente al asunto en cuestión, en un momento decisivo para que haga más ruido del esperado, porque no se entiende de otra forma, porque si bien últimamente son varios exgobernadores que no han salido muy bien que digamos de su administración, el asunto de Nayarit ha tardado más de lo debido en resolverse, ya sea en una forma u otra, pero resolución al fin y al cabo; sin embargo, nada de eso ha ocurrido ni para bien ni para mal.

Se entiende que por lo regular es una práctica común que, al dejar su encargo un gobernante de los tres niveles, federal, estatal y municipal, sean señalados de malos manejos del presupuesto y que dejan deudas millonarias a sus sucesores y así por siempre; pero el problema ahora es que, si antes no se le daba curso a las demandas ciudadanas respecto a un exgobernante, ya tiene tiempo en que en algunos casos las acusaciones se han tomado en serio y por lo mismo, los que han caído de la gracia, lo son porque los toman como cartuchos que se pueden tronar sin que se llegue a más, como los casos de Mario Villanueva, Roberto Borge, Javier Duarte, César Duarte, etcétera; quienes posiblemente por haberse caído del mecate han sido sacrificados nomás para calmara las aguas, y así, proteger a los toros más pesado que han estado detrás de estos ahora exgobernadores en desgracia.

El caso de Roberto Sandoval Castañeda podría ser muy significativo, pues bastaría con investigar respecto a su meteórica carrera en la política que, en un lapso aproximado a los diez años, llegó a la gubernatura, algo inusitado para muchos políticos de carrera que esperan que la Revolución les haga justicia, y que se quedan esperando hasta ser designados por el dedo mayor; pero no en diez o 15 años de estar haciendo méritos, sino posiblemente hasta después de un poco más de años; aunque eso sí, también depende de las palancas que hayan dejado sus ancestros o padrinos políticos, como el caso de Ney González Sánchez, quien también en forma por demás rápida llegó a la gubernatura de Nayarit. Aunque con Ney la cosa fue mucho más fácil por todo lo que significó en la política su señor padre, don Emilio Manuel González Parra, que debió haber dejado buenas palancas que a la postre, ayudaron en cierta forma a su hijo Ney; pero ¿y Roberto Sandoval cómo le hizo para llegar tan rápido de bracero a gobernador?

Sea pues. Vale.

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