NO TENEMOS REPRESENTANTES POPULARES, SINO VERDUGOS POPULARES

Por Sergio Mejía Cano

Ahora sí que como dijera Mafalda, de Quino, en una de sus tantas tiras de cómic: ¡acabáramos! Pues ahora resulta que el Congreso del Estado de Nayarit, aprobó la iniciativa “de ley” para arrestar y multar a las personas que no usen cubre-bocas y medidas sanitarias en espacios públicos. Pero además de esto, habrá detenciones de hasta 36 horas y multa de hasta un mil 700 pesos, de acuerdo a lo que se ha publicado tanto en medios locales, así como de circulación nacional y portales de internet.

Además, añade la nota de referencia, que “las personas que no usen cubre-bocas, gel antibacterial, no guarden distancia, escupan, tosan o estornuden sin prevención en espacios públicos de Nayarit, serán acreedores a multas de hasta mil 700 pesos o serán detenidas por 36 horas”.

Así que ahora resulta que los habitantes de Tepic y todo Nayarit no tienen representantes populares, sino verdugos populares, pues esto es más bien un ataque a las libertades y derechos humanos garantizados en nuestra Carta Magna, en el entendido de que ¿cómo es posible que hayan aprobado los diputados una supuesta ley que va en contra de la salud al no dejarla respirar libremente?

Tal y como está redactada esta información, se podría prestar de inmediato a los abusos policíacos, por no estar bien definidos esos espacios públicos en que se debe portar el mentado cubre-bocas. Porque usarlo en espacios públicos cerrados, está bien; pero en plazas, jardines y calles, ¿para qué? Si se está al aire libre y ya se ha informado hasta la saciedad que el covid-19 no pulula en el aire, sino que podría ser transmitido a través de las gotas de saliva y estando muy cerca una persona de otra.

Enternece mirar a políticos y funcionarios públicos que, en el cerro o espacios abiertos portan sus cubre-bocas, sin haber una clara necesidad. Claro que se entiende que esto lo hacen como un símbolo de advertencia para indicarle a la ciudadanía que estamos en una contingencia sanitaria; sin embargo, estando al aire libre y lejos de otras personas, ¿qué caso tiene andar intoxicándose con su propio dióxido de carbono que expelen al respirar? ¿Habrá algún médico honesto consigo mismo y que no esté comprometido con ninguna instancia gubernamental o privada que pudiera referirse al respecto? Porque habría que recordar las primeras palabras dichas por el doctor Hugo López Gatell al inicio de esta pandemia: “el cubre-bocas es una falsa sensación de seguridad”.

Ahora bien: se ve claramente que los dizque representantes o más bien, verdugos populares, con esta determinación le están llevando la contraria al presidente Andrés Manuel López Obrador que, continuamente enfatiza que no está de acuerdo con las restricciones a la libertad y la democracia, y mucho menos a favor de medidas restrictivas, tiránicas y dictatoriales.

En qué estado estarán o vivirán estos diputados nayaritas que promueven un arresto de 36 horas a quien no use cubre-bocas, porque siendo arrestados, ¿acaso los encerrarán en celdas personales e individuales para evitar contagiar o ser contagiados por otros arrestados? Y de acuerdo a la situación económica de la mayoría de los habitantes de Tepic y todo Nayarit, ¿quién va a tener un mil 700 pesos para pagar una infame multa, por demás fuera de orden? Así que si la mayoría no contamos con efectivo, pues serán esas 36 horas para estar encerrados y posible y paradójicamente, sin cubre-bocas ahí encerrados; y si no son celdas individuales, pues junto con otras personas, y con la posibilidad de entonces sí salir contagiados.

La mayoría, si no es que todos los humanos están conscientes de que los eructos y flatulencias, en ocasiones salen sin querer queriendo, espontáneamente y sin poderlo evitar salen del cuerpo humano. Pues en la misma forma se podría dar un estornudo, una tosida; y si se escupe, es porque el cuerpo tiene necesidad de hacerlo. Por lo que si alguna incomodidad en la garganta hace toser a persona sin que lo espere, y hay policías cerca y al ver que no se cubrió al toser, pues vas pa’dentro; igual, los estornudos pueden llegar de pronto y sin esperarlos y por lo mismo, sin alcanzar a ponerse el ante codo para evitar esparcir la saliva.

Y en cuanto a las escupidas, ¿irán a colocar escupideras en cada esquina? Porque hay que tener en cuenta que de pronto llega el momento en que por algo se tiene que escupir, y si está prohibido, ¿en dónde escupir? ¿O tendrá que tragarse esa saliva quien quiera escupir; y no hay en dónde hacerlo? Hay muchas incongruencias.

Sea pues. Vale.


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